발췌
Buenos días, Montserrat. Gracias por venir; podemos hablar con calma, aunque hoy la agenda viene con los dientes apretados.
Buenos días, Ignacio. No se preocupe, estoy acostumbrada a despachar género cuando el mercado parece una estación en hora punta.
Para empezar, cuénteme una situación en la que tuviera que resolver un problema sin perder el trato con el cliente.
Hace unos meses, una familia compró una caja de naranjas para el cumpleaños de la abuela y, al llegar a casa, descubrió que varias estaban golpeadas.
¿Y cómo reaccionó usted cuando volvieron molestos?