Chapter 1 of 4 · A2 · Easy
Un visitante con máscara
A Scandal in Bohemia
Una noche de marzo de 1888, pasé por delante de mi antigua casa, en el número 221B de Baker Street. Ahora estaba casado y vivía en otra casa, pero vi a mi viejo amigo Sherlock Holmes en la ventana, así que llamé al timbre. Holmes se alegró de verme. Me miró un momento y dijo: "Has engordado tres kilos y medio, Watson, y has salido bajo la lluvia." Tenía razón, por supuesto.
"¿Cómo lo sabes?", le pregunté. "Lo veo", respondió. "Hay pequeños cortes en tu zapato izquierdo. Alguien le quitó el barro sin cuidado. Tú miras, pero no observas." Entonces me dio una carta. Decía que un visitante llegaría esa noche a las ocho menos cuarto y que quería hablar de un asunto muy importante.
A las ocho menos cuarto en punto, entró un hombre alto. Llevaba ropa elegante y una máscara negra sobre los ojos. "Soy el conde Von Kramm", dijo. Holmes sonrió. "Creo", dijo en voz baja, "que hablo con Su Majestad, el rey de Bohemia." El hombre se sorprendió. Entonces se quitó la máscara y la tiró al suelo. "Tiene razón", dijo. "¿Por qué voy a ocultarlo?"
El rey explicó su problema. Hace cinco años conoció a una bella cantante de ópera llamada Irene Adler. Eran muy buenos amigos y se hicieron una fotografía juntos. Ahora el rey se iba a casar con una princesa de Escandinavia. Si la familia de la princesa veía la fotografía, no habría boda. Irene Adler tenía la fotografía y no quería devolverla.
"Hemos intentado robarla cinco veces", dijo el rey. "Registramos su casa y su equipaje, pero no encontramos nada." Holmes se rio. "Es un problemita bastante interesante", dijo. El rey le dio mil libras para los gastos, y Holmes prometió encontrar la fotografía.